Edgar Ramírez vuelve como Simón Bolívar

Nicolas Veracierta Libertador muestra al héroe más humano
Libertador muestra al héroe más humano

Edgar Ramírez revive al Libertador Simón Bolívar en una nueva historia dirigida por Alberto Arvelo, donde pretende mostrar al ser humano y no a la estatua de las plazas. Lo verán bajarse del caballo, saludar a un soldado, quitarse la chaqueta y dejársela a una señora de servicio, entrar en una habitación en donde lo espera  Manuela Sáenz. Se logra plasmar una secuencia brillante donde se produce el atentado con Bolívar en 1828, intercalando la pérdida de su madre y la posterior crianza con la Negra Hipólita.

Simón Bolívar es un caraqueño de alta alcurnia es capaz de bailar tambores con sus esclavos, también se muestra indiferente cuando azotan de forma salvaje a una mujer de color en otro lugar. María Teresa le pregunta por qué no hizo nada y él dice: “No eran mis esclavos”. Se verá un Libertador que se vuelve adicto al juego, al hombre que agrede a un niño porque le robó sus botas y al que deprimido en Jamaica, padece la caída de la Segunda República en 1815.

Simón Rodríguez funge como su guía, quien le abre los ojos al Libertador, para que este pase del bando de “los opresores” al de “los oprimidos“.  Muchas batallas cruciales en la Independencia  son suprimidas, así como  la relación con Manuela Sáenz se desdibuja. El polémico final de la película apoya la teoría del fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez donde se afirma que Bolívar habría muerto asesinado luego de una conspiración en su contra y no de tuberculosis.

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